El matcha es un té verde japonés en polvo conocido por su sabor intenso, color vibrante y método de preparación particular. A diferencia de otros tés, el matcha no se infusiona: se bate directamente con agua, por lo que la técnica influye mucho en el resultado final.
En esta guía te explicamos cómo preparar matcha paso a paso, de forma sencilla, para lograr una bebida equilibrada, sin grumos y con buena textura.
¿Qué es el matcha?
El matcha es té verde molido finamente, elaborado a partir de hojas de té cultivadas y procesadas de manera especial. Al consumirse el polvo completo, el sabor es más concentrado y la preparación requiere un poco más de cuidado que una bolsita de té tradicional.
Su perfil puede variar según la calidad, pero en general tiene:
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notas vegetales
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ligero amargor
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textura cremosa cuando se prepara bien
Qué necesitas para preparar matcha
Para una preparación básica solo necesitas:
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Matcha en polvo
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Agua caliente (no hirviendo)
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Un recipiente amplio (tazón o taza)
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Batidor de matcha o, en su defecto, un batidor pequeño
No es necesario equipo profesional; lo importante es la técnica.
Paso 1: Calentar el agua correctamente
Uno de los errores más comunes es usar agua hirviendo.
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Temperatura ideal: 70–80 °C
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Si el agua está muy caliente, el matcha se vuelve amargo
Deja reposar el agua caliente unos segundos antes de usarla.
Paso 2: Dosificar el matcha
Para una taza estándar:
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Usa ½ a 1 cucharadita de matcha en polvo
Si es tu primera vez, es mejor empezar con menos cantidad y ajustar luego al gusto.
Paso 3: Disolver y batir
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Coloca el matcha en el recipiente.
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Agrega un poco de agua caliente.
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Bate con movimientos rápidos en forma de “W” o “M”, no circulares.
El objetivo es:
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eliminar grumos
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incorporar aire
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crear una espuma fina en la superficie
En menos de un minuto deberías obtener una bebida homogénea y suave.
Paso 4: Ajustar y disfrutar
Puedes:
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agregar más agua si lo prefieres más suave
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endulzar ligeramente si estás empezando
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tomarlo solo para apreciar el sabor original
El matcha se disfruta recién preparado, cuando su aroma y textura están en su punto.
Variaciones sencillas
Una vez dominada la base, puedes usar el matcha para:
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matcha latte (con leche o bebida vegetal)
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bebidas frías
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postres y repostería
La técnica base es la misma; solo cambia lo que agregas después.
Un detalle que marca la diferencia
El resultado final depende mucho de la calidad del matcha y de usarlo correctamente. Un buen polvo se disuelve mejor, tiene color verde intenso y un sabor más equilibrado, lo que hace que la preparación sea más agradable incluso para quienes recién empiezan.
Tener un matcha adecuado y prepararlo con calma suele ser suficiente para obtener una buena experiencia en casa.
En resumen
Preparar matcha no es complicado, pero sí requiere atención en:
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la temperatura del agua
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la dosificación
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la forma de batir
Con esos puntos claros, es posible disfrutar un matcha bien preparado en casa, sin necesidad de técnicas complejas ni equipos especiales.
Un último detalle
Además del matcha en polvo, la preparación influye mucho en la textura final. Usar las herramientas tradicionales facilita lograr un matcha más homogéneo y cremoso, sin grumos y con una espuma fina en la superficie.
Para quienes quieren simplificar el proceso, existen sets para preparar matcha que incluyen el batidor tradicional (el que ayuda a crear la espuma), el palito largo para dosificar y mezclar, y el bowl típico utilizado para batir el matcha correctamente. Tener estas herramientas a la mano hace que la preparación sea más consistente y agradable, incluso si estás recién empezando.
En nuestra tienda contamos con sets completos para preparar matcha, pensados para acompañar este proceso de forma práctica y ordenada.